diumenge, 19 d’abril del 2026

Els Altars de Sant Vicent Ferrer (Cruïlles, 1876)

La celebració festiva a Sant Vicent Ferrer, molt arrelada i sentida a la ciutat de València, ocupa el seu lloc en la Guia Urbana de València (1876) del Marqués de Cruïlles, també en la secció "Curiosidades religiosas", sota el títol "ELS MILACRES (LOS MILAGROS)", on es posa en relleu, com un reflecte de l'alegria atribuïda al sant, tot el bullici que comporta els seus actes festius: "San Vicente, como hijo legítimo de Valencia, llevó en su apostólica y milagrosa vida el carácter distintivo del pais; la alegría realzada con la mas acendrada santidad. Sus fiestas participan de este sello tan característico, y son de suyo bulliciosas sin descender á faltas de respeto"

Estampa ~ Altar del Mercat

En una visió general descriptiva sobre allò més identificatiu d'aquesta festa patronal i local, es remarquen les seues característiques més definitòries, al ser mostrades com unes festes que invadixen els carrers i places de la ciutat, on s'alcen en alguns indrets els grandiosos Altars, en els quals tenen lloc la representació dels seus miracles (els milacres), com si fora un auto sacramental, amb el rigor d'estar escrits en valencià i representats només per xiquets: "No les basta á los valencianos celebrarlas en lugares sagrados, ni en el interior de sus casas, si no que invadan las calles y plazas, y levantan grandiosos altares de perspectiva, donde colocan la víspera y el dia de la fiesta hermosas imágenes de San Vicente, riquísimamente vestidas, y á su pié se representa una loa o auto sacramental reproduciendo alguna escena de algun milagro del santo: es de rigor que esté escrito en valenciano y que los actores sean niños".

A més a més, es mostren com la festa de carrer per excel·lència de la ciutat; això sí, per darrere d'altres celebracions també molt arrelades al cap i casal, en aquells temps, com eren les processons parroquials de la vuitava del Corpus o la processó dels Combregrars: "Los milacres es la fiesta de calle por escelencia: despues de las suntuosas procesiones de la octava del Santísimo Corpus, ó de la Comunion Pascual de los impedidos, no conocemos otra á que se dé tanto realce, y que se hallen exentas del tinte callejero de las de este género".

Seguint en la seua línia historicista en coherència amb l'enfocament de la guia, Cruïlles apunta l'origen històric dels Altars de Sant Vicent Ferrer: "Es auténtico que en 1461 Juan Garrigues, hijo de Antonio, á quien San Vicente siendo niño curó milagrosamente de postemas en el cuello, colocó en memoria del milagro una imágen del santo que de intento mandó hacer en la esquina de su casa, en la confluencia de la calle del Mar, por esto se llamó del Altar de San Vicente en la plazuela dels Ams ó Anzuelos".

I, per això, situa com a primer Altar erigit en memòria del sant el del carrer del Mar, al qual li atorga una major prevalència i, per tant, li presta més atenció en la seua ressenya: "No vacilamos á este retablo la mayor antigüedad, al menos acreditada, entre todos los de la ciudad, cuyo número y situacion queda especificada".

Altar de Sant Vicent (calendari 1860)

No deixa de nomenar els altres tres Altars que en aquella època s'alçaven en altres llocs de la ciutat: "Los altares que se levantan en el Tros-Alt, en el Mercado, y de poco años á esta parte en la plaza de la Constitución, son por el órden que se nombran menos antiguos que el de que hablamos, y su origen no ha podido fijarse con exactitud".

En la ressenya sobre la festa vicentina, Cruïlles també descriu la manera de contribuir al sosteniment de la celebració festiva per part dels associats dels diferents Altars, on es destaca la cerimònia tan popular de l'obsequi de la bescuitada, molt pròpia de les festes de carrer: "Los asociados contribuyen con una cuota igual; la recaudación en alguna de las últimas asociaciones se hace en módica cantidad por semanas; con lo que permite ser contribuyentes á personas de escasos posibles, pero que allegan gustosos su óbolo en obsequio de su predilecto paisano, y reciben el dia de la fiesta un pastel ó bizcocho que el clavario y mayorales distribuyen de casa en casa precedidos de música, con tanta solemnidad como exactitud. Esta ceremonia se conoce por la biscuitáa, la bizcochada, y es adherente á las fiestas de calle. En la del Mar, como de mas rango, no tiene esto lugar"

Així mateix, la figura del clavari cobra la seua importància perquè les celebracions siguen més brillants uns anys o altres: "Por sorteo uno de los contribuyentes era clavario, si voluntariamente no se ofrecía alguno á ello, y era también depositario de la imagen del santo durante el año: su devoción ó su desprendimiento daba realce á la fiesta; y como el vecindario de la calle del Mar, de la que no salia la procesión, era de clase elevada, la fiesta tomaba grandes proporciones, y se ha celebrado con inusitada brillantez algunos años, asistiendo á ella las personas que ejercían autoridad y las corporaciones mas distinguidas, según la posición y relaciones del clavario".

La seqüència dels actes festius queden també referenciats per part de Cruïlles, amb l'anunci de la festa per part de les dolçaines i els tabals: "La festividad se anuncia desde el medio dia de la antevíspera con el paseo de los tambores, tamboriles y dulzainas, reclamo de la algazara infantil: el siguiente dia, que es el domingo de la octava de Pascua de Resurrección, se lleva la imágen á la capilla de la casa natalicia, donde se celebra misa solemne y se predica en valenciano, costumbre esclusiva de la ciudad en estas fiestas. Concluida la función de iglesia se lleva en procesión al santo y se le coloca en el altar, é inmediatamente comienza la representación de los milacres que se suceden con proporcionados intérvalos hasta la noche del siguiente dia".

El final de la festa té com a colofó l'acte ritual de la baixada de la imatge del sant del seu Altar, on s'havien fer les representacions dels miracles, amb el trasllat a la casa del clavari entrant: "Entonces se baja del altar la imágen y procesionalmente en medio de una iluminación general de la calle, se la conduce á casa del clavario entrante que la recibe con suntuosidad según sus posibles y posición, y dá motivo á escogidas y brillantes reuniones en las que los concurrentes y asociados se mezclan y son espléndidamente obsequiados".

A tot això, l'ambient festiu queda molt bé recollit, com si fora una immersió sensorial a través de la música, l'ornamentació dels balcons i la concurrència de la gent: "La templada estación de la primavera, el ambiente embalsamado de abundantes flores, los armoniosos sones de las bandas de música próximas al altar, los balcones engalanados y ocupados por toda clase de gentes y la concurrencia que forma paseo por la favorecida calle en la mañana de aquellos dos dias, convertian como hemos dicho esta fiesta en la mas escelente de las de su clase".